Curiosidades

-La seda es un material de propiedades sorprendentes, y esto es así ya que ha sido perfeccionado a lo largo de años mediante selección natural por gusanos –orugas- y también arañas.

Entre sus propiedades, se pueden destacar la flexibilidad y la resistencia. La seda es mucho más resistente que un cable de acero de similar grosor, y muchísimo más elástica. Se dice que un cable de seda que posea el grosor de un lápiz sería capaz de detener a un Boeing 747 en pleno vuelo.

De igual forma, su particular estructura molecular permite que la seda pueda estirarse hasta veinte veces su tamaño sin cortarse.

-Luego de la explosión de las bombas atómicas sobre las ciudades japonesas Hiroshima y Nagasaki, finalizando la segunda guerra mundial, una de las mayores y principales consecuencias que se manifestaron entre los sobrevivientes, fueron las quemaduras y melanomas, o cáncer, en la piel.

No obstante, los médicos japoneses pudieron observar que el surgimiento de este tipo de lesiones entre las clases adineradas era inferior que en el resto de la población, con menores recursos, y, lógicamente, se preguntaron cómo era esto posible, y dónde radicaba la diferencia entre la reacción de la piel de los pobres y la de la piel de los ricos.

Entonces, y tras varios estudios de tipo epidemiológico, se llegó a la conclusión de que el hecho diferencial radicaba en que los más pudientes usaban normalmente prendas de seda natural (ya en ese entonces muy costosas), al tiempo que los más pobres se vestían con sedas artificiales y otros tejidos.

Hoy en día se ha alcanzado el conocimiento de que los componentes celulares pueden ionizarse por las radiaciones, provocando graves perjuicios en el organismo, tal como el cáncer. Los tejidos de seda natural pueden detener el avance de una de las tres clases de partículas que emiten los elementos radiactivos: las partículas alfa, que son las que tienen una menor capacidad de penetración.

Por este mismo motivo, en Alemania, las autoridades de los Landers más cercanos a Ucrania, luego del terrible accidente ocurrido en la central nuclear de Chernobyl en el año 1986, decretaron como obligatorio que los niños usaran capuchones de seda para cubrir sus cabezas.